«Educación emocional para el Bienestar y la Convivencia escolar”
El viernes 21 de noviembre de 2025 tuvo lugar en Yaiza, Lanzarote, el I Congreso de Inteligencia Emocional, un espacio de encuentro y reflexión en torno a la importancia de la educación emocional como pilar fundamental del bienestar personal y de la convivencia escolar.
Tuve el placer de participar en este congreso junto a Carmen García de Leaniz, directora de GLS Educación Emocional; Elena M.ª Azofra, maestra y experta en inteligencia emocional, coaching y facilitación emocional; y el equipo de Inteligencia Emocional del IES La Albuera (Segovia), formado por Inmaculada García y Elisabeth Ochoa.
El encuentro se celebró en el CEIP de Yaiza y reunió a docentes, familias y profesionales del ámbito educativo en una jornada de formación práctica y vivencial. El objetivo principal fue sensibilizar a la comunidad educativa y ofrecer herramientas emocionales aplicables a la vida cotidiana, al aula y al entorno familiar.
Una formación práctica y transformadora
A lo largo de la tarde se desarrollaron diferentes talleres diseñados para favorecer el autoconocimiento emocional, mejorar las relaciones interpersonales y promover una convivencia más consciente y respetuosa:
- Nuestro mundo emocional: comprender las emociones para tomar decisiones más conscientes y alineadas con nuestros valores.
- Construyendo puentes: desarrollar la empatía y fortalecer la conexión con los demás.
- Emoción en acción: trabajar la asertividad y la resolución positiva de conflictos en contextos educativos y familiares.
Cada taller ofreció espacios de reflexión, dinámicas participativas y herramientas prácticas, reforzando la idea de que la educación emocional no es un complemento, sino una competencia esencial para la vida.
Agradecimientos
Quiero expresar mi agradecimiento a todas las personas participantes por su implicación y apertura, así como al equipo del centro por su dedicación y excelente organización, que hicieron posible un encuentro tan enriquecedor.
Un agradecimiento muy especial a Elena M.ª Azofra, cuya iniciativa y compromiso fueron clave para que este proyecto pudiera hacerse realidad.
La educación emocional sigue demostrando ser una vía poderosa para construir comunidades educativas más humanas, conscientes y cohesionadas.